jueves, julio 02, 2009

Un cuento corto...

Malinalco, México.

El señor Vishnú estaba tan harto de las continuas peticiones de su devoto, que un día se apareció ante él y le dijo: "He decidido concederte las tres cosas que deseas pedirme. Después no volveré a concederte nada más". Lleno de gozo, el devoto hizo su primera petición sin pensarlo dos veces. Pidió que se muriese su mujer para poder casarse con una mejor. Su petición fue inmediatamente atendida. Pero cuando sus amigos y parientes se reunieron para el funeral, y comenzaron a recordar las buenas cualidades de su difunta esposa, el devoto cayó en cuenta de que había sido un poco precipitado. Ahora reconocía que había sido absolutamente ciego a las virtudes de su mujer. ¿Acaso era más facil encontrar otra mujer tan buena como ella?.

De manera que pidió al Señor que la volviera a la vida, con lo cual, solo le quedaba una petición por hacer. Estaba decidido a no cometer un nuevo error, porque esta vez no tendría la posibilidad de enmendarlo. Y se puso a pedir consejo a los demás. Algunos amigos le aconsejaron que pidiera inmortalidad. Pero "¿De qué servía la inmortalidad - le dijeron otros - si no tenía salud?" ¿Y de qué servía la salud si no tenía dinero? ¿Y de qué servía el dinero si no tenía amigos...?

Pasaron los años y no podía determinar qué era lo que debía pedir: ¿Vida, salud, riquezas, poder, Amor...?

Al fin le puplicó al Señor: "Por favor, aconséjame lo que debo pedir". El Señor se rió al ver los apuros del pobre hombre y le dijo:

"Pide ser capaz de contentarte con todo lo que la vida te ofrezca,
SEA LO QUE SEA" .

Anthony de Mello.

*****

"Si has sido capaz de contertarte con todo lo que la vida te ofrezca, si has sido capaz de alegrarte con pequeñas cosas, recuerda eso cuando no recibas todo lo que esperas".

1 comentario:

Diegueta dijo...

:) Oye! Esto si que esta bueno.

Que más necesitamos para vivir bien que solo eso... Saber agradecer y aceptar lo que la vida nos da! Ni mas ni menos que eso!

Lindas palabras...

Chau!