miércoles, septiembre 30, 2009

Evidencia.


Hay ocasiones en que un consejo se convierte en algo tan personal que cuando escucho uno me quedo pensativa, no es que no lo necesite, que no sea capaz de escucharlo, internalizarlo, no, todo lo contrario, creo que mi pensamiento se centra más en descubrir una historia que se quedo detenida, que tomó otro curso, veo una vida que pudo ser distinta de lo que es ahora, me pregunto qué motivó a esa persona a dar tal consejo o si es una muestra de un punto de vista pueda ser tomado en cuenta incluso 30 ó 40 años después. Pero no siempre es así, he tenido que comprobar que no siempre cuando escucho o recibo algún consejo habla hacía quien realmente lo necesita sino de quien lo da, dejando rastros y evidencia de que algo se quiso hacer y no se hizo, se habla de cómo les fue pero no de la solución o bienestar que obtuvieron y en lugar de eso si tuviera que escribir las frases y consejos que he escuchado y recibido a lo largo de mi vida no estaría hablando de mi ni de cómo me fue, estaría hablando de las experiencias de otras personas, de muchas que conozco, de los que les tocó hacer y muy posiblemente no hicieron, del haber aprendido a sobrellevar tantas cosas, sus errores, sus miedos, sus fracasos, de haber proyectado incluso una felicidad hacia los demás pero no a sí mismos, de cómo han sido capaces de aconsejar hacer algo de lo que no tienen ni un ápice de experiencia ni conocimiento y lo más triste de cómo no siempre hicieron lo que les dictó su conciencia sino los condicionamientos sociales. Eso para mi es tan evidente que no dejo de sentir un poco de pena ajena porque hasta donde he escuchado como un consejo esta vida es una sola.

2 comentarios:

Arcangel dijo...

WoW!! O.o

Jackie dijo...

A mi me pasa lo mismo. Cuando alguien me da un consejo me quedo pensando en la historia que hay detras de esas palabras...