viernes, enero 01, 2010

Año Nuevo 2010.


(1er amanecer del año desde nuestra casa,
con el Popocatepelt de fondo a la izquierda.
México 01-01-10)


Soy el Año Nuevo, vengo a ti puro e inmaculado, acabo de salir de las manos de Dios. Cada día es una perla de gran precio que te es concedida para que la ensartes en el hilo de plata de tu vida. Una vez ensartada ya no puede desenhebrarse jamás; queda allí como un testimonio inmortal de tu Fe y tu destreza. Debes fundir entonces cada minuto, como eslabón dorado, a la cadena eterna de las horas. En tus manos te han sido entregados riquezas y poder para hacer de tu vida lo que quieras. Te doy, libremente y sin reservas, doce meses gloriosos de lluvia refrescante como una caricia, y de luz de sol con fulgores de oro. Los días, para trabajar y recrearte en la belleza de las cosas, las noches, para que duermas con su sueño tranquilo. Todo lo que tengo te lo doy con un amor que no puede definirse. Todo lo que te pido es que no permitas que nadie profane tu Fe ni oscurezca tu visión.

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Hermoso, Feliz, Esplendoroso, Alegre, Esperanzador y Magestuoso sea este 2010 para todos.

1 comentario:

Isthar dijo...

Feliz año nuevo, que todo lo que deseas sea pronto tu realidad.

Un abrazo enorme