martes, julio 19, 2011

No le pegues a tus hijos.

Me desperté pensando que aunque a El no le faltan motivos, si Dios decidiera algún día perder la fe en los seres humanos, no lo culpo si empieza por aquellos seres con baja autoestima, esos hombres y mujeres que maltratan y golpean a tantos niños solo porque son sus hijos.


Por qué si...
Eventualmente, por descuido, por accidente se caerán de la cuna o de tus brazos y eso les dolerá.
Para prevenir enfermedades lo llevaras al médico a vacunarlos y cada vacuna les dolerá.
Para ayudarlos a caminar los tomaras de sus manitos y aun así podrán caerse, rasparse las rodillas, y eso les dolerá.
Para ayudarlo a que anden en bicicleta, patineta, los sostendrás y mientras aprenden podrán caerse, eso también les dolerá.
En la escuela o en la guardería, en el kinder otro niño podrá lastimarlos o morderlos, eso irremediablemente les dolerá.

Así que, si nuestros hijos lloraran o serán lastimados en nuestra ausencia,  entonces por qué protegerlos de una caída de la cuna, de ayudarlos a que no se caigan de la bicicleta, de vacunarlos tantas veces si van a sufrir innecesariamente en nuestra presencia, con nuestra propia mano.

 hay tantas razones para preguntarse...
¿para qué los tuviste entonces? si la mano que tiene la obligación de protegerlos es la misma mano que los castiga, golpeandolos y 
Maltratandolos por un respeto que primero como adultos hay que ganarselo.
 
Como padres no podremos evitarles que se lastimen o que lloren pero aunque en ocasiones podremos evitarles algún sufrimiento esa no es la única forma de aprender cómo es el dolor. Porque de algo estoy segura, no podremos evitarles el dolor cuando les rompan el corazón, pero si podemos evitar ejercer sobre ellos un dolor profundo e innecesario.

Perdónate a ti mismo, Supera tu primero como adulto, como mujer, como hombre el castigo, el maltrato y la violencia que padeciste en tu infancia. Crece de nuevo junto a tus hijos, no desperdicies esa segunda oportunidad que trae un hijo para enmendar en su infancia lo que no pudiste cambiar en tu niñez.

No le pegues a tus hijos. No te equivoques tu también ni le hagas creer que en el silencio de tu hogar tus hijos tienen que aprender con castigos, maltratos o con violencia, esa no es la única forma de ganarse tu respeto, eso solo habla de lo baja y afectada que quedó tu propia autoestima. Cada vez que le pegas, que golpeas y maltratas a tus hijos dejas una huella en su memoria de un dolor innecesario que no se borra ni se olvidan porque crecen.

No le pegues a tus hijos, cada vez que los maltratas es como poner frente a frente a dos niños, uno es mas grande que el otro, el mas pequeño es curioso y está aprendiendo, ese es tu hijo y el otro, tu mismo, eres el que le pega, el que lo maltrata, ¿no eres acaso el mas grande para defenderlo y protegerlo? si pero te enseñaron y ya aprendiste de la peor forma cómo funciona tu frustración:  ejerciendo tu propio dolor escondido hacia un ser indefenso que no entiende ni tiene culpa. 

Seguramente te convertiste en un ideal de éxito a los ojos de los demás pero en tu hogar sembraras tu propia semilla de dolor y frustración cada vez que golpeas y maltrates a tus hijos, esa semilla no se regara y nada bueno crecerá a costa de las lagrimas de tus hijos.

A veces me pregunto por qué hay tanta maldad y crueldad en el mundo y solo sé que el mundo de nuestros hijos empieza en nosotros mismos, por todo cuanto somos y por todo cuanto les damos. 

Hay tantos genes magníficos que heredaron tus hijos como para que también hereden tu dolor y frustración.

Hazte un favor, No copies ni pegues esto en tu muro por una hora o tres minutos. Si tienes hijos, no les pegues.
Primero da y haz con tus hijos lo que no hicieron contigo.

Amalos y Respétalos.

Feliz Día a TODOS los Niños Venezolanos y a los que aún lo somos de Corazón.

CHL. México julio 2011.

Esto lo escribí hace días, pero entre el cumpleaños virtual de mi hermana y el juego de la Vinotinto yo aun tengo felicidad recolectada desde el domingo mismo.

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