lunes, febrero 20, 2012

Carnaval?

Con que se come eso?

Puedo afirmar que desde que tengo uso de razón celebré y jugué en carnaval como una verdadera niña y adolescente que creía que en cada ocasión era el ultimo y al siguiente año no iba a tener nada que celebrar.

Jugué con agua, con huevo podrido, con bombas y peroles llenos de agua helada, recorríamos calles enteras buscando la arena frente alguna casa que estuviera construyendo, para embarrar al primero que saliera seco de su casa y obvio, se nos uniera y se quedara la tarde y la noche jugando al carnaval.

Nunca falto el hervido de pescado, la pasta boloñesa, refrescos y Kool-aid, no comer tan pesado era la clave para seguir jugando.

Me monte en tantas comparsas, vi pasar a muchas otras caravanas de la Reina y el Rey del Carnaval desde la puerta de mi casa que no tuve necesidad de salir corriendo por los caramelos, caían junto a mis pies.

Hicimos fiestas de disfraces y nadie se reconocía, había tanta variedad de disfraces y desconocidos en mi casa que después si te veo no me acuerdo.

Hubo una ocasión en especial que se acabaron los premios porque los disfraces fueron realmente innovadores, muy creativos y originales. Esa fue la ultima ocasión en que mi casa de niña se lleno de tanta gente que no hubo necesidad de pedirle a nadie que se fuera, el sol de la mañana siguiente ahuyentó a todos los monstruos, travestis, y amigos varones disfrazados de mujeres o prostitutas, yo a esa edad no sabia cual era cual.

Como resultado de aquella magna fiesta lo único que quedo inservible fue el equipo de sonido.

Han pasado los años y ahora es otra niña la que no necesita la excusa del carnaval para disfrazarse o jugar con agua. Hablo de mi niña Avril.

Menos mal que de todo lo que jugué y me disfrace de niña se lo debo a mi mama quien durante muchos años decretaba el carnaval en mi cuadra, ella me dio el permiso para jugar con agua y con quien quisiera, ir a fiestas disfrazada y regresar con las manos llenad de caramelos. Gracias a ella que fue así cada lunes y martes de carnaval con octavita incluida porque este país no tiene esa fiesta ni la tradición de celebrar el Carnaval. Solo los hombres se disfrazan de mujeres y salen a pedir dinero.

De todas formas, aún hace frío afuera como para pensar en salir a jugar con agua.

(mi niña con su disfraz de Princesa, que dicho sea de paso no lo necesita)

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