domingo, enero 27, 2013

Cuando se tiene un hijo...

No es mío el niño que les será entregado a los nuevos padres, igual la emoción que me dio al saber la noticia me puso a pensar en que sí es propio o adoptado la llegada de un hijo a la vida de una pareja puede ser exactamente la misma experiencia, con seguridad "no les crecerá la barriga, les crecerá el corazón".


LOS HIJOS INFINITOS
Andrés Eloy Blanco

Cuando se tiene un hijo,
se tiene al hijo de la casa y al de la calle entera,
se tiene al que cabalga en el cuadril de la mendiga
y al del coche que empuja la institutriz inglesa
y al niño gringo que carga la criolla
y al niño blanco que carga la negra
y al niño indio que carga la india
y al niño negro que carga la tierra.

Cuando se tiene un hijo, se tienen tantos niños
que la calle se llena
y la plaza y el puente
y el mercado y la iglesia
y es nuestro cualquier niño cuando cruza la calle
y el coche lo atropella
y cuando se asoma al balcón
y cuando se arrima a la alberca;
y cuando un niño grita, no sabemos
si lo nuestro es el grito o es el niño,
y si le sangran y se queja,
por el momento no sabríamos
si el ¡ay! es suyo o si la sangre es nuestra.

Cuando se tiene un hijo, es nuestro el niño
que acompaña a la ciega
y las Meninas y la misma enana
y el Príncipe de Francia y su Princesa
y el que tiene San Antonio en los brazos
y el que tiene la Coromoto en las piernas.
Cuando se tiene un hijo, toda risa nos cala,
todo llanto nos crispa, venga de donde venga.
Cuando se tiene un hijo, se tiene el mundo adentro
y el corazón afuera.

Y cuando se tienen dos hijos
se tienen todos los hijos de la tierra,
los millones de hijos con que las tierras lloran,
con que las madres ríen, con que los mundos sueñan,
los que Paul Fort quería con las manos unidas
para que el mundo fuera la canción de una rueda,
los que el Hombre de Estado, que tiene un lindo niño,
quiere con Dios adentro y las tripas afuera,
los que escaparon de Herodes para caer en Hiroshima
entreabiertos los ojos, como los niños de la guerra, porque basta para que salga toda la luz de un niño
una rendija china o una mirada japonesa.

Cuando se tienen dos hijos
se tiene todo el miedo del planeta,
todo el miedo a los hombres luminosos
que quieren asesinar la luz y arriar las velas
y ensangrentar las pelotas de goma
y zambullir en llanto ferrocarriles de cuerda.
Cuando se tienen dos hijos
se tiene la alegría y el ¡ay! del mundo en dos cabezas,
toda la angustia y toda la esperanza,
la luz y el llanto, a ver cuál es el que nos llega,
si el modo de llorar del universo
el modo de alumbrar de las estrellas.

viernes, enero 25, 2013

Felicidades Florence

Tu historia no puede tener mejor preámbulo y desenlace, solo tuviste que esperar y te sacaste la lotería, saliste ganadora, pudiste librarte de tu condena de 60 años de prisión, en lugar de eso solo pasaste 7 años, llegando a tu país de origen siendo recibida por ministros e incluso el propio presidente del país que ahora podrá disfrutar de "mejores y no tan tensas relaciones diplomáticas" con México, país donde cometiste tantos crímenes y secuestros.

Felicidades Florence que la justicia mexicana podrá tener huecos de libre interpretación pero solo para dejar libre a ratas que como tu solo cambian de nombre, mañana tu nombre será suplantado por el de otro que muy seguramente abundaran en este nuevo sexenio que empezó hace dos meses y como vemos estas ratas llegaron al poder por otro hueco, uno que vino cargado de muchas dudas y como tal han minado a la Justicia mexicana de lo que mejor saben hacer: desconfianza e incertidumbre.

Puedes estar segura que de aquí no recibirás ninguna otra invitación para regresar, porque la Justicia que no se corrompe, la que no se deja comprar, la que todos los mortales apelamos cuando vemos flaquear una y otra vez la balanza hacia las injusticias, pues la Justicia Divina hará lo suyo, de eso las muchas víctimas que quedaron en shock te lo recordaran, ellas no se inventaron las experiencias en tantas oportunidades pudiste cambiar.

Tu nombre quiéralo o no estará ligado a injusticia, a secuestros, a vileza, a bajeza y un sin número de sinónimos que te arroparán también por muchos años y para nada se relacionarán con justicia o la "alegría" que muestra tu rostro ahora.


sábado, enero 19, 2013

Sin tiempo

Para pensar y reflexionar:
Son tantas las noticias, los hechos concretos o sin concretar, pasa todo tan rápido que una persona ajena a todo esto me pregunto...
Como hacen los venezolanos para vivir así?

No se.

sábado, enero 05, 2013

Con razón

Leyendo el articulo de abajo ahora entiendo mi "malestar interior".

Por años he sido reacia a "celebrar" las Navidades donde la mayor importancia recae en los regalos materiales, soy más de la idea de agradecer los regalos intangibles que por muy invisibles que sean también cuentan, y de todos la Salud está de primera, también cuentan los abrazos, el amor, el trabajo, los hijos, etc. Eso es a lo que en lo personal le doy más importancia, lo que en definitiva quiero darle como ejemplo a mi hija.

Feliz año 2013!!!!

Tomado de

http://www.abc.es/familia-padres-hijos/20130104/abci-demasiados-regalos-ninos-201301041049.html

Demasiado regalos anestesia a los niños.

Regalar demasiado «va en contra» del desarrollo emocional del niño y produce un «efecto anestesiante» que «insensibiliza» al niño y hace que se le «reste valor al esfuerzo, a la generosidad y a la austeridad», ya que comprar muchos regalos a los pequeños puede hacer perder la perspectiva de estos valores, según la psicóloga clínica y educativa Elena Borges.

Borges ha asegurado que existe una cultura del niño «hiperregalado» que puede «pasar factura» en un futuro a los pequeños. «Es muy necesario poner límites y establecer lo coherente, lo necesario y lo prioritario», ha defendido. Asimismo, ha afirmado que la sociedad es muy «abotargadora» con los regalos y por ello los padres han de «ser fuertes» y «saber qué necesitan los niños». «Hay que dotar a los niños de juegos funcionales, creativos, socializadores, que establecen verdaderos lazos afectivos y producen salud mental en el niño», ha matizado.

Los padres deben hacerse preguntas

Borges ha defendido que los padres «tendrían que preguntarse» qué vacíos «están supliendo» dando «demasiados» regalos a los niños. A su juicio, esto puede ser consecuencia de «todo aquello con lo que no han sido gratificados en su época», aquello que «tiene el vecino y ellos quieren tener también», o querer comprar «muchos regalos» para «suplir el tiempo que no se dedica» a los niños. Los padres «han de plantearse que al niño se le estima más por la calidad de tiempo que estés con él, por el cariño y la comprensión, que por el exceso de regalos».

Por último, Borges ha sostenido que en la buena práctica hay que «ser austero y establecer prioridades». Comprar regalos que se les vaya a «dar uso», que sean «necesarios» y utilizar «juegos socializadores».