martes, mayo 26, 2015

Violencia humanizada.


Un niño con miedo y necesidad de presencia segurizante es obligado a dormir en solitario, mientras que los adultos dormimos acompañados. 


Nos parece lógico y respetable que un adulto decida no compartir su celular, computadora o su carro. Al niño que no quiera prestar su juguete lo obligamos. 


Provocar dolor a un niño para redirigir su conducta se llama castigo. Si quien detenta autoridad hace lo mismo a un adulto se llama tortura. 


¿Por qué cuando se trata de niños justificamos, naturalizamos y sistematizamos la violencia y el abuso? 


Berna Iskandar

@conocemimundo Instagram 

jueves, mayo 21, 2015

60 años lleva muerto

Y sus poemas me recuerdan a mi de niña, soy una niña infinita.
Mi mama le gustaba tanto su verso que escuchaba discos enteros de él mismo recitando todos sus poemas. Crecí escuchándolos... Jugando con Constanza a leerlos sin equivocarnos.
Nació en Cumaná, Venezuela y murió aquí en México, exiliado.


Cuatro de los muchos poemas que escribió y son mis favoritos. 


(En Mérida hay una estatua de la Loca Luz Caraballo y por unas monedas los niños andinos con cachetes rosaditos se acercan a los turistas para recitarla muy rápidito, puedo cerrar los ojos y escucharlos con el típico acento de gocho) 

Los deditos de tus manos,
los deditos de tus pies;
uno, dos, tres, cuatro, cinco
seis, siete, ocho, nueve, diez.
(Anónimo)

De Chachopo a Apartadero
caminas, Luz Caraballo,
con violeticas de mayo,
con carneritos de enero;
inviernos del ventisquero,
farallón de los veranos,
con fríos cordilleranos,
con riscos y ajetreos,
se te van poniendo feos
los deditos de tus manos.

La cumbre te circunscribe
al sólo aliento del nombre,
lo que te queda del hombre
que quién sabe dónde vive:
cinco años que no te escribe,
diez años que no lo ves,
y entre golpes y traspiés,
persiguiendo tus ovejos,
se te van poniendo viejos
los deditos de tus pies.

El hambre lleva en sus cachos
algodón de tus corderos,
tu ilusión cuenta sombreros
mientras tú cuentas muchachos;
una hembra y cuatro machos,
subida, bajada y brinco,
y cuando pide tu ahínco
frailejón para olvidarte
la angustia se te reparte:
uno, dos, tres, cuatro, cinco.

Tu hija está en un serrallo,
dos hijos se te murieron,
los otros dos se te fueron
detrás de un hombre a caballo.
“La Loca Luz Caraballo”
dice el decreto del Juez,
porque te encontró una vez,
sin hijos y sin carneros,
contandito los luceros:
...seis, siete, ocho, nueve, diez...

PÍNTAME ANGELITOS NEGROS 

(Luego supe lo que era la discriminación)

--Ay, compadrito del alma,
¡Tan sano que estaba el negro!
Yo no le acataba el pliegue,
yo no le miraba el hueso;
como yo me enflaquecía,
lo medía con mi cuerpo,
se me iba poniendo flaco
como yo me iba poniendo.
se me murió mi negrito;
dios lo tendría dispuesto;
ya lo tendrá colocao
como angelito de Cielo. 

--Desengáñese, comadre,
que no hay angelitos negros. 

Pintor de santos de alcoba,
pintor sin tierra en el pecho,
que cuando pintas tus santos
no te acuerdas de tu pueblo,
que cuando pintas tus Vírgenes
pintas angelitos bellos,
pero nunca te acordaste
de pintar un ángel negro. 

Pintor nacido en mi tierra,
con el pincel extranjero,
pintor que sigues el rumbo
de tantos pintores viejos,
aunque la Virgen sea blanca,
píntame angelitos negros. 

¿No hay un pintor que pintara
angelitos de mi pueblo?
Yo quiero angelitos blancos
con angelitos morenos.
Ángel de buena familia
no basta para mi cielo. 

Si queda un pintor de santos,
si queda un pintor de cielos,
que haga el cielo de mi tierra,
con los tonos de mi pueblo,
con su ángel de perla fina,
con su ángel de medio pelo,
con sus ángeles catires,
con sus ángeles morenos,
con sus angelitos blancos,
con sus angelitos indios,
con sus angelitos negro,
que vayan comiendo mango
por las barriadas del cielo.


SILENCIO 

(Convertido en canción por Gina y Agni Mogollón http://youtu.be/C_mhnpOY3EY)

Cuando tú te quedes muda,
cuando yo me quede ciego,
nos quedarán las manos
y el silencio.

Cuando tú te pongas vieja,
cuando yo me ponga viejo,
nos quedarán los labios
y el silencio.

Cuando tú te quedes muerta,
cuando yo me quede muerto,
tendrán que enterrarnos juntos
y en silencio;

y cuando tú resucites,
cuando yo viva de nuevo,
nos volveremos a amar
en silencio;

y cuando todo se acabe
por siempre en el universo,
será un silencio de amor
el silencio.

LOS HIJOS INFINITOS

(Hay un libro rojo de poemas, es muy gordo, sobrevivió a mi infancia, recuerdo haber leído a muchos autores ahí, Andres Eloy Blanco y Machado los que mas recuerdo, mi mama nos recito este poema y no entendí por qué lo termino de leer llorando, tendría yo 6 años, Adrianna y yo la consolamos. Ahora se con los años que "cuando se tiene un hijo, se tienen todos los hijos mundo... y la angustia se te reparte")

Cuando se tiene un hijo,
se tiene al hijo de la casa y al de la calle entera,
se tiene al que cabalga en el cuadril de la mendiga
y al del coche que empuja la institutriz inglesa
y al niño gringo que carga la criolla
y al niño blanco que carga la negra
y al niño indio que carga la india
y al niño negro que carga la tierra.

Cuando se tiene un hijo, se tienen tantos niños
que la calle se llena
y la plaza y el puente
y el mercado y la iglesia
y es nuestro cualquier niño cuando cruza la calle
y el coche lo atropella
y cuando se asoma al balcón
y cuando se arrima a la alberca;
y cuando un niño grita, no sabemos
si lo nuestro es el grito o es el niño,
y si le sangran y se queja,
por el momento no sabríamos
si el ¡ay! es suyo o si la sangre es nuestra.

Cuando se tiene un hijo, es nuestro el niño
que acompaña a la ciega
y las Meninas y la misma enana
y el Príncipe de Francia y su Princesa
y el que tiene San Antonio en los brazos
y el que tiene la Coromoto en las piernas.
Cuando se tiene un hijo, toda risa nos cala,
todo llanto nos crispa, venga de donde venga.
Cuando se tiene un hijo, se tiene el mundo adentro
y el corazón afuera.


Y cuando se tienen dos hijos
se tienen todos los hijos de la tierra,
los millones de hijos con que las tierras lloran,
con que las madres ríen, con que los mundos sueñan,
los que Paul Fort quería con las manos unidas
para que el mundo fuera la canción de una rueda,
los que el Hombre de Estado, que tiene un lindo niño,
quiere con Dios adentro y las tripas afuera,
los que escaparon de Herodes para caer en Hiroshima
entreabiertos los ojos, como los niños de la guerra, porque basta para que salga toda la luz de un niño
una rendija china o una mirada japonesa.

Cuando se tienen dos hijos
se tiene todo el miedo del planeta,
todo el miedo a los hombres luminosos
que quieren asesinar la luz y arriar las velas
y ensangrentar las pelotas de goma
y zambullir en llanto ferrocarriles de cuerda.
Cuando se tienen dos hijos
se tiene la alegría y el ¡ay! del mundo en dos cabezas,
toda la angustia y toda la esperanza,
la luz y el llanto, a ver cuál es el que nos llega,
si el modo de llorar del universo
el modo de alumbrar de las estrellas.

 

miércoles, mayo 20, 2015

LOS NACIDOS ENTRE 1970 Y 1987

Esto es contigo...

Somos una generación especial y nos denominaron la generación X y como no, si nuestra infancia estuvo llena de cambios

Somos la última generación que jugaba en la calle y en los recreos del colegio a las bolitas, a el escondite, somos la primera generación que jugó con videojuegos, fuimos a parques de atracciones y vimos caricaturas a color.
Fuimos los últimos en grabar canciones de la radio en casettes (como olvidarlo si mientras se grababa en algunos casos no podíamos ni hablar) y vimos películas en versión Beta y VHS PERO orgullosos pioneros del personal stereo y los CD's.
Cuantos no tuvimos que tragarnos, Salvado por la Campana (con todo y Screech), Beverly Hills 90210.
Nosotros vimos la caída de torres gemelas y también vimos caer el muro de Berlín.

Aprendimos a utilizar los ordenadores antes que nuestros padres y abuelos, y sobre todo antes de todos esos niños cerebritos de hoy en día y nunca vimos a los que no sabían usar los ordenadores como una especie de "retardados" como sucede hoy.

Jugamos con el Double Dragon, Street Fighter, empezamos el Mortal Kombat, el tetris, el Mario Bross, nos pegábamos a la tele a mirar Hugo y como otros jugaban desde sus casas usando el teléfono de red fija!! vimos los anuncios de los primeros celulares (que parecían ladrillos) y creímos que Internet sería un mundo libre.

Somos la Generación de Xuxa, Robotech, Gi Joe, Los Halcones Galácticos, los ThunderCats, los Transformers, He-Man y las Tortugas Ninja, Del Correcaminos, Los Supercampeones, Espartaco, Mazinger, de los Pitufos, La Pantera Rosa, Los Picapiedras, El pájaro loco, Candi Candi, Remi y Marco.

Los que crecieron escuchando a Madonna, Michael Jackson y Guns N'Roses, New Kids on the block, Por supuesto en ver y vivir los primeros VIDEOS MUSICALES , Los Locomía y sus abanicos.
La última generación de las botellas de litro de Coca-Cola familiar cuando un litro alcanzaba para toda la familia!!
Y los últimos en ser mandados a comprar en la bolsa de cuadritos.

La verdad es que no sé cómo hemos sobrevivido!!!!
Mirando atrás es difícil creer que estemos vivos: viajábamos en autos sin cinturones de seguridad traseros, sin sillitas especiales y sin air-bag, hacíamos viajes de 10-12h y no sufríamos el síndrome de la clase turista. No tuvimos puertas con protecciones, armarios o frascos de medicinas con tapa a prueba de niños.
Andábamos en bicicleta o patines sin casco, ni protectores para rodillas y codos. Los columpios eran de metal y resbaladilla y con esquinas en punta oxidada .

No había celulares!!!!. Íbamos a clase cargados de libros y cuadernos, todo metido en una mochila o bolsón que rara vez tenía refuerzo para los hombros y mucho menos, ruedas!! Cuantos no recogimos del suelo nuestros útiles al romperse la mochila! Y el que tenia un pantalón marca Wrangler. 

No tuvimos PlayStation, no había 99 canales de televisión, pantallas planas, sonido surround, mp3s, ipods, computadores e Internet, pero nos lo pasábamos de lo lindo tirándonos globos con agua, o jugando con los playmobil. Y nunca escuchamos sobre el calentamiento global.

No era necesario tener fotoblog, Hi5 o MySpace, Facebook, twitter, para saber si existíamos, bastaba con hacer bien fuerte la "silvada" del grupo o gritar fuera de la casa, en plena calle, para que toda la cuadra saliera de sus casas.

Éramos el zanahoria, la china, la flaca, la pecosa, el negro, el chato o cosas así, pero todos pertenecíamos al mismo grupo y por el apodo sabíamos de inmediato quien era (ahora serian zanahoriitax, shiina, flahkah, p'kosiita, neghhro y shatto). jjajajaja
Éramos responsables de nuestras acciones y acarreábamos con las
consecuencias, no había nadie para resolver eso. Tuvimos libertad, fracaso, éxito y responsabilidad, y aprendimos a crecer con todo ello.

¡FELICIDADES! Sobrevivimos a un mega cambio, ahora si tienes hijos, piensa por que no lo dejas hacer esas cosas si lo pasaste tan bien?
Pasa esto a otros que tuvieron la suerte de crecer como niños, recordemos lo bueno de la vida. Lo fácil que es ser felices, la grandeza de lo sencillo.
No necesitamos todas esas etiquetas, todas esas superficialidades, cosas, móviles, ropa... recordemos cómo ser niños, pero sobre todo, cómo ser libres!!

jueves, mayo 14, 2015

Como se comportan las mujeres en un baño publico




El gran secreto de todas las mujeres respecto a los baños es que de chiquitita tu madre te llevaba al baño, te enseñaba a limpiar la tabla del inodoro con papel higiénico y luego ponía tiras de papel cuidadosamente en el perímetro de la taza. Finalmente te instruía: 'Nunca, nunca pero nunca te sientes en un baño público'
Y luego te mostraba 'la posición ninja' que consiste en balancearte sobre el inodoro en una posición de sentarse sin que tu cuerpo haga contacto con la taza.
'La Posición' es una de las primeras lecciones de vida de una niña, súper importante y necesaria, nos ha de acompañar durante el resto de nuestras vidas. Pero aún hoy en nuestros años adultos,
'la posición' es dolorosamente difícil de mantener cuando tu vejiga está a punto de reventar.

Cuando TIENES que ir a un baño público, te encuentras con una cola de mujeres que te hace pensar que dentro estan regalando penes. Así que te resignas a esperar, sonriendo como pelotuda a las demás mujeres que también están discretamente cruzando piernas y brazos en la posición oficial de
'me estoy 'meandooooooooo!
Finalmente te toca a ti, si no llega la típica mamá con 'la nenita que no se puede aguantar más'.
Entonces verificas cada puerta por debajo para ver si no hay piernas.
Todos están ocupados. Finalmente uno se abre y te lanzas casi tirando a la persona que va saliendo.
Entras y te das cuenta de que el putisimo picaporte no funciona (nunca funciona);
no importa... Cuelgas el bolso del gancho que hay en la puerta, y si no hay gancho (nunca hay gancho), inspeccionas la zona, el suelo esta lleno de líquidos indefinidos y no te atreves a dejarlo ahí,
así que te lo cuelgas del cuello mientras miras como se balancea debajo tuyo, sin contar que te desnuca la correa, porque el bolso está lleno de cositas que fuiste metiendo dentro, la mayoría de las cuales no usas, pero que las tienes por si acaso...

Pero volviendo a la puerta... Como no tenía picaporte, la única opción es sostenerla con una mano, mientras que con la otra de un tirón te bajas los pantalones y te pones en 'la posición ninja'... Alivio...... AAhhhhhh.... por fin...
Ahí es cuando tus muslos empiezan a temblar.... Porque estás suspendida en el aire, con las piernas flexionadas, los calzones cortándote la circulación de los muslos, el brazo extendido haciendo fuerza contra la puerta y un bolso de 5 kg
colgando de tu cuello.
Te encantaría sentarte, pero no tuviste tiempo de limpiar la taza ni la cubriste con papel, interiormente crees que no pasaría nada pero la voz de tu madre retumba en tu cabeza 'jamás te sientes en un inodoro público!!', así que te quedas en 'la posición' con el tembleque de piernas... Y por un fallo de cálculo en las distancias una salpicada finíííííísima del chorro te salpica en tu propio culo y te moja hasta las medias!!!
Con suerte no te mojas tus propios zapatos, y es que adoptar 'la posición' requiere una gran concentración.

Para alejar de tu mente esa desgracia, buscas el rollo de papel higiénico pero, no hayyyyyy...!
El rollo esta vacío...! (siempre) Entonces suplicas al cielo que entre los 5 kilos de cachivaches que llevas en el bolso haya un miserable pañuelito descartable... pero para buscar en tu bolso tienes que soltar la puerta, dudas un momento, pero no hay más remedio....... Y en cuanto la sueltas, alguien la empuja y tienes que frenar con un movimiento rápido y brusco, mientras gritas OCUPAAADOOOO!!!
Ahí das por hecho que todas las que esperan en el exterior escucharon tu mensaje y ya puedes soltar la puerta sin miedo, nadie intentará abrirla de nuevo (en eso las mujeres nos respetamos mucho)

Sin contar el garrón del portazo, el desnuque con la correa del bolso, el sudor que corre por tu frente, la salpicada del chorro en las piernas... el recuerdo de tu mamá, que estaría avergonzadísima si te viera así... porque su culo nunca tocó el asiento de un baño público, porque francamente, 'tú no sabes qué enfermedades podrías agarrarte ahí'....
estás exhausta, cuando te paras ya no sientes las piernas, te acomodas la ropa rapidísimo y tiras la cadena tratando de tocarla lo menos posible, por si las enfermedades... Entonces vas al lavabo.
Todo esta lleno de agua así que no puedes soltar el bolso ni un segundo, te lo cuelgas al hombro, no sabes cómo funciona el grifo con los
sensores automáticos, así que tocas hasta que sale un chorrito de agua fresca, y consigues jabón (si es que lo hay), te lavas en una posición de jorobado de Notredame para que no se resbale el bolso y quede debajo del chorro...
El secador no lo usas, es un trasto inútil así que terminas secándote las manos en tus pantalones, porque no piensas gastar tus pañuelos descartables para eso y sales...
En este momento ves a tu chico que entró y salió del baño de hombres y encima le quedó tiempo de sobra para leer un libro de Borges mientras te esperaba.
'¿Por qué tardaste tanto?'' te pregunta él ya aburrido.
'Había mucha cola' te limitas a decir.

Y esta es la razón por la que las mujeres vamos en grupo al baño, por solidaridad, ya que una te aguanta el bolso y el abrigo, la otra te sujeta la puerta, otra te pasa el pañuelitos por debajo de la puerta y así es mucho más sencillo y rápido ya que uno sólo tiene que concentrarse en mantener 'la posición' y la dignidad

lunes, mayo 11, 2015

La culpa de la mamá que trabaja

La columna de hoy va dedicada especialmente a mis queridas lectoras de Publimetro que son mamás y que trabajan fuera de casa, las cuales en su gran mayoría sienten culpa. Casi 68% de las mujeres que laboran son madres y de ellas 30% son el sostén exclusivo de su hogar. El papel de la mujer ya no es sinónimo de ser solamente madres, cuando menos no en exclusiva; ya son muchas cosas a la vez.

¿Por qué surge la culpa? Debido a que la relación se construye con base en las expectativas de la mamá. Se sienten o no culpables a partir de lo que creen que debería ser la relación con el hijo. Deben educar de acuerdo a las necesidades del niño y no de las expectativas de ustedes. No olvidemos que la mujer ya existía antes que el niño, entonces es éste el que debería adaptarse a ella.

La culpa nos separa de los animales, te alerta, te humaniza; es un regulador de tu conducta, te señala que hay algo que estás haciendo mal, pero es indispensable dejar de sentirla, ya que ésta es una de las emociones más destructivas.

Racionaliza, entiende la emoción y revisa cuál es el botón rojo que enciendes para activarla. Identifica las necesidades de tus hijos, las necesidades reales, no tus expectativas, y mientras hagas el esfuerzo por satisfacerlas no debe haber espacio a la culpa.

Si juegas con las expectativas de la sociedad, la culpa a futuro será mayor. Enfócate en las necesidades de tus hijos y date cuenta cómo están resueltas, en gran medida, gracias a tu trabajo: alimentación, vacunas, pañales, ropa, un espacio para dormir, diversión, vacaciones, etcétera.

Ahora puedes ver las cosas de otra manera y darle a tus hijos algo también fundamental: tiempo de calidad y no cantidad de tiempo, como muchas madres que no trabajan fuera de casa lo dan; la mayoría de las veces vacío o escaso nivel de calidad.


¿Cómo disipar esta culpa?

1. Pon por escrito las razones por las que trabajas. “Quiero cambiar mi coche”, “no me gusta quedarme en la casa”, “necesito ganar dinero para mantener a mi familia”, “me gusta trabajar”, “me gusta relacionarme con personas ajenas a mi familia”, “deseo darle un  ejemplo a mis hijos de trabajo y esfuerzo”, “quiero ser independiente”, “no quiero frenar mi carrera” etcétera. Dedica el tiempo suficiente a escribir esto, para que ordenadamente te des cuenta de lo que está pasando, con una plena conciencia de la realidad; y lo más importante: ten este inventario a la mano para acudir a él cada vez que la culpa te asalte.


2. Enlista a lo que que renunciarás por tu trabajo. Al igual que en el punto anterior realiza un listado consciente de lo que dejas a un lado al trabajar y el costo emocional de esto. Obvio encontrarás cosas que te importan, pero recuerda que el que “no arriesga, no gana”. Revísalo y date cuenta de que las cosas negativas no serán tantas ni en calidad ni en cantidad como las positivas de lo que ganarás al sentirte independiente y productiva. 


3. No hagas caso de las opiniones de otros. Más aún de los que alimentan tu culpa. Ellos, casi siempre, serán personas de generaciones anteriores que no pueden ni quieren entender el nuevo papel de la mujer en la sociedad y en la vida productiva fuera de casa. No pierdas de vista que mucha gente es resistente al cambio y que prefiere quedarse en una “zona de confort”.


4. Las decisiones que tomamos hoy pueden cambiar mañana. Piensa que si hoy decides trabajar y pasando el tiempo te das cuenta que tu misión está en tu casa junto a los hijos, puedes dar marcha atrás y regresar a ella. Lo que sí te sugiero es que no dejes pasar una oportunidad laboral que pueda funcionarte. No hay peor sentimiento que el “si yo hubiera”.

Lo más importante, no eres la única ni estás sola en este gran reto. Si muchas mujeres lo han podido hacer y bien, no tienes por qué ser la excepción.

¡Piensa, reflexiona y actúa!


domingo, mayo 03, 2015

6 ventajas de tener amigos cercanos



Una "droga sana".
 La ausencia de amigos es tan malo como el alcoholismo o la adicción al tabaco. Un estudio realizado por Julianne Hold-Lunstad, de la Universidad de Brigham Young (EE UU), y publicado en PLoS Medicine estimaba que la falta de relaciones sociales equivale a fumar más de 15 cigarros al día. Tras realizar un seguimiento a 300.000 personas durante siete años, Hold-Lunstad y sus colegas demostraron que no tener amigos es más perjudicial para la salud que llevar una vida sedentaria o, incluso, ser adictos al alcohol. 

Aumentan la longevidad. Tras realizar un seguimiento a 1.500 personas durante una década, científicos australianos han llegado a la conclusión de que en los individuos con un amplio círculo de amigos el riesgo de fallecer se reduce un 22%. “Estar conectados con otros es esencial para vivir más años”, concluían los investigadores en la revista Journal of Epidemiology and Community Health. Si somos víctimas del cáncer, el efecto resulta aún más evidente. En 2006, un estudio de la Universidad de California (EE UU) sobre 3.000 mujeres que padecían cáncer de mama reveló que las enfermas sin amigos íntimos eran cuatro veces más propensas a fallecer debido al tumor que las que tenían diez o más amigos.

Todo corazón. Un reciente estudio de la Universidad de Duke (EE UU) con un millar de pacientes solteros afectados por patologías cardíacas reveló que, transcurridos cinco años, solo sobrevivía el 50% de los enfermos que no contaban con un amigo de confianza, frente al 85% de supervivientes entre aquellos pacientes que tenían al menos una relación de amistad sólida.

Amigos de la infancia. El papel que juegan los amigos en la infancia es crucial. Por un lado, evita la obesidad porque, según un estudio publicado en Annals of Behavioral Medicine“la socialización actúa como sustituto de la comida” y evita el abuso de alimentos que potencian el sobrepeso. Además, Russ Jago, de la Universidad Bristol (Reino Unido), ha demostrado que la actividad física de los niños aumenta considerablemente cuando juegan con sus mejores amigos. Por otra parte, la depresión en la infancia está directamente relacionada con la ausencia de amigos, como ha comprobado William Bukowski en una investigación publicada en la revista Development and Psychopathology

Cambian tu cerebro. Usando resonancia magnética funcional, John Cacioppo y sus colegas de la Universidad de Chicago (EE UU) han demostrado que tener amigos modifica el funcionamiento del cerebro, concretamente de la región del estriado ventral, asociada a las recompensas. Según los autores del estudio, las neuronas de esta región se activan en mayor número y con más intensidad si estamos bien acompañados que si llevamos una vida solitaria. Un dato a tener en cuenta dado que el estriado ventral es un área crítica para el aprendizaje.

Camaradas analgésicos. Es mejor ponerse una inyección o curarse una herida en presencia de un amigo. Según un estudio publicado hace algunos años en la revista Psychosomatic Medicine, la percepción del dolor se reduce cuando una persona a la que consideramos cercana está físicamente presente.