martes, junio 14, 2016

Feliz día del padre


Un hombre se dio cuenta en dos días lo que significa el trabajo tan importante que realiza una mujer durante su vida para tener un hogar y criar a sus hijos, se dio cuenta de todo eso en dos días, porque tuvo que hacerlo él pero ni loco quiere realizar ese "trabajo".

Por cierto, feliz día del padre.

Mi amor!!! cómo has de recordar hace dos días tuvimos una fuerte discusión...  Yo había llegado cansado de los problemas del trabajo. Eran las 8:00 de la noche y lo único que quería era sentarme en el sillón a ver el partido. Al verte te encontré agotada y de malas. Los niños estaban peleando y el bebé lloraba mientras tú lo tratabas de dormir. Y yo sólo acerté a subirle el volumen a la tele....  –Tu me dijiste con cara de puchero mientras bajabas el volumen de la tele,–

–No estaría mal que me ayudaras un poco y que te involucraras más en la crianza de tus hijos. Yo, enojado te contesté, “me paso todo el día trabajando para que tú pudieras quedarte a jugar en la casa a las muñecas.” La discusión se hizo larga, tú llorabas de coraje y de cansancio. Yo dije cosas crueles. Me gritaste que no podías más. Te fuiste de la casa llorando y me dejaste solo con los niños.

Yo tuve que darles de cenar a los niños y alistarlos para dormir. Al día siguiente no habías regresado, tuve que pedir el día libre a mi jefe y quedarme a cuidar a los niños. Viví los berrinches y los llantos, viví el estar corriendo sin parar y no tener un momento ni para bañarme, viví el tener que preparar la leche, vestir al, niño limpiar la cocina al mismo tiempo, viví el estar encerrado todo el día sin hablar con nadie mayor de diez años, viví el no poder comer tranquilo, sentado en una mesa y a mi tiempo por estar persiguiendo a un niño, el estar tan agotado física y mentalmente que sólo deseaba dormir por 20 horas seguidas, pero tener que despertarme a las tres horas de haberme dormido porque el bebé estaba llorando. Viví dos días y dos noches en tus zapatos y te puedo decir que ahora lo entiendo… 
Entiendo tu cansancio.


Entiendo que ser mamá es una renuncia constante. Que es más agotador que 10 horas entre tiburones empresariales y decisiones económicas. Que la tristeza de cuando renunciaste a tu profesión y a tu libertad económica por no perderte el estar presente en la crianza de tus hijos. Entiendo la incertidumbre que sientes de que tu economía ya no depende de ti, sino de tu pareja. Los sacrificios de no tener tiempo de salir con tus amigos, de hacer ejercicio o dormir toda la noche completa.

Entiendo lo difícil que puede llegar a ser sentirse encerrado cuidando niños y ver lo que te pierdes de lo que ocurre afuera. ¡¡¡Bueno!!! hasta entiendo el enojo de que mi mamá te critique la forma de educar a nuestros hijos, porque nadie va a saber qué es lo mejor para sus hijos que su propia madre. Entiendo que al ser mamá la carga más pesada de la sociedad la llevas tú. La que nadie reconoce, ni valora, ni remunera. 
Te escribo esta carta no sólo para que regreses porque te extraño, sino porque no quiero que pase otro día más sin que te diga antes de acabar el día:

“Eres muy valiente, lo estás haciendo muy bien y te admiro”.

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