miércoles, septiembre 19, 2018

Para no morir lentamente...


Muere lentamente
quien se transforma en esclavo del hábito,
repitiendo todos los días los mismos trayectos,
quien no cambia de marca.
No arriesga vestir un color nuevo y no le habla a quien no conoce.

Muere lentamente
quien hace de la televisión su gurú.
Muere lentamente
quien evita una pasión,
quien prefiere el negro sobre blanco
y los puntos sobre las “íes” a un remolino de emociones,
justamente las que rescatan el brillo de los ojos,
sonrisas de los bostezos,
corazones a los tropiezos y sentimientos.

Muere lentamente
quien no voltea la mesa cuando está infeliz en el trabajo,
quien no arriesga lo cierto por lo incierto para ir detrás de un sueño,
quien no se permite por lo menos una vez en la vida,
huir de los consejos sensatos.

Muere lentamente
quien no viaja,
quien no lee,
quien no oye música,
quien no encuentra gracia en si mismo.

Muere lentamente
quien destruye su amor propio,
quien no se deja ayudar.

Muere lentamente,
quien pasa los días quejándose de su mala suerte
o de la lluvia incesante.

Muere lentamente,
quien abandona un proyecto antes de iniciarlo,
no preguntando de un asunto que desconoce
o no respondiendo cuando le indagan sobre algo que sabe.

Evitemos la muerte en suaves cuotas,
recordando siempre que estar vivo exige un esfuerzo mucho mayor
que el simple hecho de respirar.
Solamente la ardiente paciencia hará que conquistemos
una espléndida felicidad.
l
No mueras lentamente mi amor! 
Haz lo que te hace feliz HOY, 
no te dejes para a mañana.

martes, septiembre 18, 2018

La madrugada esperada...


Deseando que en la noche al acostarse, en la madrugada el teléfono se inunde de miles de mensajes, de chats grupales informando lo que todos queremos leer o escuchar... y que la mañana siguiente al despertar sabremos que Venezuela entera y los venezolanos regados por el mundo hemos recibido la mejor noticia todas. Que nuestras familias y amigos nos confirmen que es cierto, que después de tantos madrugonazos escuchando como se hundía la democracia, fue de madrugada que todo empezó a cambiar para mejor en nuestro país... la razón que impedía el cambio en Venezuela ya no existe. 

Dicúlpeme pero no.


Discúlpeme pero no, no me hace falta
Una moda para mi identidad,
Me visto de sincero y no me queda tan mal,
Y traigo a la medida mi autenticidad.
Discúlpeme pero no, no me hace falta
El dinero para saber quien soy.
Soy libre como el viento y eso me hace feliz,
Muy feliz, y a usted, ¿no?...
Discúlpeme pero no, no me hacen falta
Las reglas para con dios hablar.
Somos muy amigos y nos gusta variar,
Y nos dá buen resultado la sinceridad.
Discúlpeme pero no, no me hace falta
Un permiso para dar de mi amor.
De eso sí me sobra y lo quiero entregar
Sin calcular y sin esperar.
¡ah!, como se complican los hombres,
De una tontera hacen una verdad.
A todo ponen condiciones,
Ya nadie es libre si quiere amar.
Levanta tus alas y vuela,
Y hagan de cuenta todo es vanidad,
Y lucha por tu dignidad.
Discúlpeme pero no, no me hace falta
Un aplauso para sentirme bien.
Sólo aquel que es inseguro le gusta disfrazar
Con un montón de halagos su debilidad.
Discúlpeme pero no, no me hace falta
Una prueba de virilidad.
El tiempo me ha enseñado que un hombre es aquel
Que se conquista y que sabe ser fiel.
Discúlpeme pero no, no me hacen falta fronteras y odio a la división.
Soy ciudadano del mundo, simplemente soy yo, si eso le molesta...
Discúlpeme por favor.

Martin Valverde.